Donan a Cullera Laica la librería y biblioteca de D. Agustín Costa Font

DSC00207

Un matrimonio de médicos jubilados de Murcia de reconocido prestigio, sobrinos-nietos de D. Agustín Costa Font, han donado a la asociación Cullera Laica, como bien patrimonial cultural, una librería y biblioteca que pertenecieron al ilustre abogado, político y librepensador cullerense, que vivió entre 1858 y 1900. La donación se formalizó el pasado sábado día 5 de abril en Murcia con la firma de un documento por ambas partes.

La librería, de madera maciza de caoba, mide casi tres metros de altura y algo más de un metro y medio de ancho. En la cornisa pueden verse las iniciales «A C». Fue restaurada en 2002 por un restaurador profesional, de modo que se encuentra en muy buen estado de conservación. La biblioteca consta de más de doscientos volúmenes y algunos documentos y materiales curiosos relacionados con D. Agustín Costa Font. Más de la mitad de los libros están encuadernados en tapa dura y lomo de piel, y muchos de ellos llevan las iniciales de Agustín Costa grabadas en el lomo. También hay algunos libros posteriores a 1900, por lo que, obviamente, pertenecieron originalmente a sus sucesores. La biblioteca fue trasladada a Cullera el mismo día de la firma del documento. El mueble-librería será trasladado a finales de mes por una empresa de mudanzas.

La donación de la librería y toda su biblioteca contenida es un hecho de la máxima relevancia para la asociación Cullera Laica, que hizo de Agustín Costa la primera persona homenajeada por la Asociación, dedicó una exposición a su vida y obra, y trasladó al Ayuntamiento la iniciativa patrimonial de declarar su mausoleo «Bien de Relevancia Local». Con todo, y a falta de catalogar exhaustivamente los libros, Cullera Laica entiende que no se ha conservado toda la biblioteca original del patricio cullerense, pues es significativo la aparente ausencia de libros de derecho, a pesar de que D. Agustín Costa fue un reconocido jurista, o de algún ejemplar de la primera edición de la «Historia de Cullera» de Andrés Piles, a pesar de que Agustín Costa defendió con ahínco su publicación, contribuyó económicamente a su impresión y leyó el libro a personas iletradas. Es posible que estos y otros libros fueran a parar en algún momento a otras manos, pues la propia familia desconoce los avatares por los que pudo pasar la biblioteca antes de llegar a un piso de Valencia, y de ahí al chalé de lujo en el que actualmente estaba.

Cullera Laica buscará ahora un local adecuado donde ubicar la librería y biblioteca conservada de D. Agustín Costa Font, que junto con otros bienes de la asociación y de personas relacionadas, la entidad entiende que podrían conformar un conjunto patrimonial digno de visitar.

Cullera Laica, 8 de abril de 2014