Espectáculo, dispendio e hipocresía en la visita de León XIV

Comenzaré diciendo que el hecho de que un Papa venga a España o que celebre una misa no plantea ningún problema dado que un Estado democrático garantiza la libertad de culto. El asunto aquí es que hay que hacerlo en el lugar adecuado: la Iglesia Católica tiene muchísimos espacios para que sus fieles se reúnan con el representante máximo de su creencia, hoy León XIV.

En un Estado aconfesional, que no llega a ser laico, la separación entre el Estado y las religiones debe ser real ya que la ciudadanía es muy variada: creyentes, agnósticos, ateos, indiferentes, etc. y las religiones, todas, han de tener este funcionamiento. Las religiones y creencias , son un asunto estrictamente personal y, por supuesto, garantizado por el Estado que ha ser neutral: no tomar partido por ninguna creencia .

Lo que no puede ser en una democracia es que las Instituciones del Estado se pongan al servicio de una religión determinada, la católica, y asistamos a actos donde poder político y religioso están unidos.

Y no solo unidos sino que nuestro gobierno definido como progresista promueva desde los medios de comunicación públicos durante las veinticuatro horas de cada día los actos del Papa católico. Un espectáculo animado y cuyos patrocinadores tendrán beneficios fiscales y visita privada con el Papa. ¿La iglesia de los pobres?

Además tenemos el derroche del dinero público con todas las fuerzas de seguridad en su grado máximo de alarma, ocupación de espacios educativos, suspensión de clases, alteración del transporte y la televisión pública con una programación dedicada plenamente a cubrir la visita papal en medio de espectáculos musicales como un ídolo más.

Insisto, el papa de Roma puede venir aquí o adonde quiera pero no de esta manera absolutamente invasiva y contra los principios de una aconfesionalidad democrática. El dato del 18 % de católicos practicantes es muy revelador de la secularización de nuestra sociedad en estos momentos.

¿Por qué tanta parafernalia? La religión católica no era la de la sencillez y la de los pobres? Me parece recordar aquello, hace ya muchos años, en las escuelas de la dictadura.

Tampoco debemos responsabilizar de todo este espectáculo, derroche e hipocresía a la Jerarquía eclesial, no, el responsable máximo es el gobierno de España quien ha promovido y organizado esta visita. Una gran decepción para las asociaciones y personas que creímos en aquel programa de gobierno progresista allá por 2018.

Un gobierno que prometió cambios importantes en la Iglesia Católica como el pago de impuestos, la reducción de la financiación con dinero público: Son 13.000 millones de euros!!!!! El inicio de una hoja de ruta para denunciar los Acuerdos con la Santa Sede, sacar la religión del curriculum escolar aunque sea optativa pero sigue siendo de oferta obligatoria para los centros.

Pero si hay algo de esta visita que traspasa cualquier límite democrático es la intervención del Papa en el Congreso. Esto si que ya es la máxima vulneración de un estado que se dice aconfesional.

Cómo es posible que se confundan de esta manera los espacios? El Parlamento es la representación del pueblo español conformado por personas con creencias variadas o no creencias a través de sus representantes elegidos y no a través de ningún lider religioso.

El Congreso vulnera plenamente la neutralidad del Estado como recoge el artículo 16 de la Constitución. La laicidad es sencillamente neutralidad por parte de las Instituciones del Estado.

Algunos políticos dicen que el Papa representa a un Estado, El Vaticano, creado el 11 de Febrero de 1929 por el jefe del Estado Italiano, Benito Mussolini en los Pactos de Letrán.

Muchos juristas internacionales no reconocen al Vaticano como un Estado formado por 600 personas, casi el 99 % varones.

El Papa habla de la fe y de lo espiritual, que es lo suyo, por eso no tiene sentido que vaya al Parlamento.

Una visita privada con representantes políticos si tiene sentido sí se van a plantear temas en los que la Iglesia tendría que responder ante situaciones en las cuales permanece en silencio:

Los impuestos que no paga.

La financiación con dinero público. Recordemos que ya en 1977 la Iglesia aceptó la autofinanciación y lo reiteró en 2007 pero nunca lo ha cumplido ni ningún gobierno, PP o PSOE , se lo ha exigido.

Las propiedades que se ha incautado llamadas Inmatriculaciones que son unas 100.000.

Los acuerdos con la Santa Sede.

Los abusos sexuales y las indemnizaciones a las victimas.

El perdón y el reconocimiento que todavía no ha hecho de su apoyo absoluto al golpe de estado franquista y a su represión.

Nuestra decepción también es hacia los partidos de izquierda, sindicatos y organizaciones civiles que asisten activa o pasivamente a este espectáculo o con una mínima crítica que no se materializa en nada.

Asistirán también el día 8 al Congreso?

Partidos que defienden la laicidad en sus programas y Congresos, en el papel solamente, pero la realidad es otra.

Raquel Ortiz Piñero

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