Antonio Piñero: “Los primeros cristianos idealizaron a Jesús, y en 70 años lo convirtieron en Dios”.

Resum de la conferència “Del Jesús de la historia al Cristo de la fe. La formación de las creencias cristianas”, impartida pel Dr. Antonio Piñero el 26 d’octubre de 2018 en la seu de Cullera Laica.

Resumen de la conferencia “Del Jesús de la historia al Cristo de la fe. La formación de las creencias cristianas”, impartida por el Dr. Antonio Piñero el 26 de octubre de 2018 en la sede de Cullera Laica.

 

El passat 26 d’octubre de 2018, a la seu de Cullera Laica, va tindre lloc la conferència-col·loqui “Del Jesús de la historia al Cristo de la fe. La formación de las creencias cristianas”, amb el Dr. Antonio Piñero, catedràtic emèrit de filologia grega de la Universitat Complutense de Madrid, especialitzat en llengua i literatura del cristianisme primitiu. Autor de més de 40 llibres (Ciudadano Jesús, Los manuscritos del Mar Muerto, Guía para entender el Nuevo Testamento, Los cristianismos derrotados, etc., alguns traduïts al francès, portuguès, italià, anglés, alemà…), premiat per diverses institucions, ponent en multitud de conferències, convidat en programes radiofònics i televisius, Antonio Piñero és una autoritat mundial en la matèria.

Amb l’esmentada conferència s’inaugurarà el II cicle del programa cultural “Pensament lliure” de Cullera Laica (2018/2019), que té per objecte promoure el saber, el pensament crític i la llibertat de consciència. És obvi que el pensament crític comença per tindre  un coneixement el més veraç possible de la realitat. I saber com es van formar les creences cristianes és fonamental per a poder prendre una posició coherent davant multitud de situacions que es presenten en la vida, si així es vol. I si és important per a qualsevol persona que vullga saber i obrar conseqüentment, pensem que deuria ser una prioritat per a tot càrrec públic, perquè les seues actuacions s’ajusten plenament, més enllà de a la laïcitat, a la pròpia realitat. En efecte, si la laïcitat, com principi democràtic per a la llibertat de consciència i la igualtat jurídica de  tota la ciutadania, no permet imposicions dogmàtiques ni discriminacions per raons de creences, les conclusions que es trauen de l’esmentada conferència fan més estridents algunes pràctiques confessionals que encara patim a Espanya, al País Valencià i a Cullera, imputables als poders públics, com ara: l’assignatura de religió a les escoles i instituts públics, els concerts educatius amb centres confessionals, l’oficialitat d’actes confessionals, els privilegis simbòlics i fiscals eclesials, els patronatges religiosos oficials…

Cullera Laica, 1 d’octubre de 2018.

El pasado 26 de octubre de 2018, en la sede de Cullera Laica, tuvo lugar la conferencia-coloquio “Del Jesús de la historia al Cristo de la fe. La formación de las creencias cristianas”, impartida por el Dr. Antonio Piñero, catedrático emérito de filología griega de la Universidad Complutense de Madrid, especializado en lengua y literatura del cristianismo primitivo. Autor de más de 40 libros (Ciudadano Jesús, Los manuscritos del Mar Muerto, Guía para entender el Nuevo Testamento, Los cristianismos derrotados, etc., algunos traducidos al francés, portugués, italiano, inglés, alemán…), premiado por diversas instituciones, ponente en multitud de conferencies, invitado en programas radiofónicos y televisivos, Antonio Piñero es una autoridad mundial en la materia. 

Con la citada conferencia se inauguró el II ciclo del programa cultural “Pensamiento libre” de Cullera Laica (2018/2019), que tiene por objeto promover el saber, el pensamiento crítico y la libertad de conciencia. Es obvio que el pensamiento crítico comienza por tener un conocimiento lo más veraz posible de la realidad. Y saber cómo se formaron las creencias cristianas es fundamental para poder tomar una posición coherente ante multitud de situaciones que se presentan en la vida, si así se quiere. Y si es importante para cualquier persona que quiera saber i obrar consecuentemente, pensamos que debería ser una prioridad para todo cargo público, para que sus actuaciones se ajusten plenamente, más allá de a la laicidad, a la propia realidad. En efecto, si la laicidad, como principio democrático para la libertad de conciencia y la igualdad jurídica de  toda la ciudadanía, no permite imposiciones dogmáticas ni discriminaciones por razones de creencias, las conclusiones que se extraen de la citada conferencia hacen más estridentes algunas prácticas confesionales que aún padecemos en España, en el País Valenciano i en Cullera, imputables a los poderes públicos, como son: la asignatura de religión en las escuelas e institutos públicos, los conciertos educativos con centros confesionales, la oficialidad de actos confesionales, los privilegios simbólicos y fiscales eclesiales, los patronazgos religiosos oficiales…

Cullera Laica, 1 de octubre de 2018.

Resum / Resumen

El núcleo de la cuestión “¿Cómo nació el cristianismo?” se sintetiza  en dilucidar cómo fue posible el paso de la figura de un profeta mesianista judío, Jesús de Nazaret, un hombre crucificado por Poncio Pilato, a ser considerado plenamente Dios setenta años más tarde.

El primer paso de la charla consistió en un resumen de la figura de Jesús en 26 puntos, en los que está de acuerdo fundamentalmente la investigación independiente, no confesional sobre el Nazareno. Para obtener esta visión de conjunto de la figura y misión de Jesús insistió el conferenciante en que las únicas fuentes a nuestra disposición son los cuatro Evangelios aprobados como sagrados, o canónicos, por la generalidad de las iglesias cristianas. Pero examinados críticamente, como se hace con cualquier otra obra histórica del mundo antiguo. Los Evangelios no tienen un trato especial, sino que se examinan minuciosamente. Se añadió que los Evangelios apócrifos no valen para este examen, ya que son muy tardíos, dependen de los evangelios canónicos, y son muy fantasiosos. No contienen dato alguno interesante.

El segundo paso consistió en preguntarse si Jesús de Nazaret se consideró a sí mismo Dios, y se llegó a la concusión de que no hay texto fiable alguno en los Evangelios que lo demuestre. Además, de las aproximadamente 1.320 veces que aparece el vocablo “Dios” en el Nuevo Testamento solo siete se nombra a Jesús “Dios” con toda claridad.

Luego se analizó si la denominación “Hijo del Hombre” utilizada por Jesús implicaba o no su divinidad, y se concluyó que no, y que es muy probable que Jesús pensara en un agente divino, que no era él, que se consideraba mero profeta, distinto a sí mismo que actuaría como juez en el Juicio Final.

También se preguntó si la concepción de Dios por parte de Jesús lo presentaba a él como ente divino, hijo real y físico de Yahvé; si su figura como judío observante permitía que se lo considerara Dios. Igualmente el conferenciante contestó con una negativa. Incluso afirmó que entre los historiadores no hay ni siquiera unanimidad en pensar si Jesús se pensó a sí mismo como el mesías de Israel, o si esta fue una idea adventicia, posterior a la vida de Jesús, propalada por los evangelistas, quienes sí pensaban que Jesús había sido realmente el mesías.

Luego se analizó la imponente figura de Pablo de Tarso, y se vio como fue él el que comenzó de verdad la idealización y divinización de la figura de Jesús. Fue el Tarsiota el que confirmó la idea de que Jesús, un hombre/profeta durante su vida mortal, fue exaltado por Dios mismo, tras creer firmemente en su resurrección, a entidad semidivina, a una suerte de “mesías celeste y señor celestial”. Pero el conferenciante advirtió que Pablo mismo, aunque tuviera una mentalidad griega en muchos aspectos de su teología, en el proceso de la divinización de Jesús por él iniciado actuó con concepciones judías. Que el mesías tuviera un trono pequeño en los cielos (es decir, fuera divino “de algún modo”) era una noción relativamente corriente entre los judíos piadosos hasta la mitad, más o menos, del siglo II d. C. Pablo tendría las mismas ideas que los rabinos piadosos.

Esa cierta indefinición de Pablo respecto a la naturaleza divina de Jesús, unida a que él era muy judío y que jamás pretendió (al igual que Jesús) fundar religión nueva alguna, hace que no podamos considerar a ninguno de los dos como fundadores del cristianismo.

El cristianismo se fundó gracias, sobre todo, a una interpretación de la naturaleza mesiánica de Jesús utilizando una lectura de las Escritura judías, también nueva hasta el momento. Fueron tanto Pablo, como los Evangelistas, como otros discípulos de Pablo, los que dibujaron y precisaron el mesianismo de Jesús por medio de una novedosa intelección de textos de la Biblia hebrea, que se aplicaron a Jesús. En la conferencia se puso el ejemplo de los discípulos que iban a Emaús (Lucas 24), que se encuentran con Jesús resucitado, y este les enseña cómo había que entender correctamente las Escrituras judías refiriéndolas a él mismo.

Y finalmente se insinuó que el cristianismo tiene muchos fundadores: la base fue la vida de Jesús y su impacto en sus discípulos; el inicio del cambio teológico fue Pablo, pero los que consolidaron la figura de Jesús como ente divino fueron discípulos de Pablo empezando por el autor, o autores, del Cuarto Evangelio (compuesto a finales del siglo I o principios del II). En esta línea y hasta el concilio de Calcedonia/Constantinopla del 451 intervinieron muchos teólogos que fueron los verdaderos padres del cristianismo actual… el cual sigue evolucionando, por lo que siempre tiene nuevos padres.